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sobre la eleccion de decana FFyL

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  • José Carlos Mariátegui
    *Ante la elecci≤n de Gracielita Morgade como decana..* *ôNo se trata de cambiar de collar sino de dejar de ser perroö* * **(Arturo Jauretche)*** El martes
    Message 1 of 1 , Oct 23, 2013
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      Ante la elección de Gracielita Morgade como decana..

      “No se trata de cambiar de collar sino de dejar de ser perro”

       (Arturo Jauretche)

       

       El martes 15 de octubre fue convocado el nuevo Consejo Directivo surgido de las últimas elecciones de los claustros. Como era de suponer, el trincherismo oficial aliado al romerismo “K” –con quórum propio- eligió como decana hasta 2017 a la actual secretaria académica Graciela Morgade (Cs. Educación). La otra candidata, la trincherista disidente y ex vicedecana Leonor Acuña (Letras), no logró siquiera sumar el voto de sus vergonzantes aliados estudiantiles, La Juntada. En definitiva, tenemos un trincherismo fortalecido, con mayor control del Consejo Directivo, aliado a los aliancistas reconvertidos y con una faceta más tecnocrática y despiadada.

      La respuesta estudiantil no se demoró: la facultad fue tomada en rechazo al carácter antidemocrático de dicha elección, sumando el reclamo de las becas de apuntes y el edificio. Y las autoridades respondieron con el consabido comunicado donde responsabiliza a los estudiantes por el mal funcionamiento de la facultad (nada dice sobre las negativas consecuencias de las suspensiones de reuniones de Consejo Directivo, demora en tratamiento de temas y desidia institucional durante los meses de feroz interna trincherista por la sucesión decanal, situación que afectó tanto o mas que la toma,  y con fines menos loables que aquella).

      En primera instancia queremos manifestar nuestro más absoluto repudio frente a la “nueva” gestión de la pérfida tecnócrata Morgade. Esta cuenta con el antecedente de haber sido funcionaria del gobierno aliancista del chupete asesino De la Rúa en el área de educación, donde las políticas neoliberales siguieron avanzando desde los tiempos menemistas. En la facultad es responsable en estas cuestiones:

      - Participación en las instancias de acreditación de las carreras ante la CONEAU (reuniones de la ANFHE, donde se está avanzando a una reforma de planes de estudio según lineamientos generalistas y didactistas)

      - Instauración de numerosas restricciones para la inscripción a materias mediante el sistema SUIGA. Esto limita las opciones de cursada, apuntando a “sacarse de encima” a la población estudiantil que no puede ser estudiante full time.

      - Eliminación de las becas de apuntes SEUBE-CEFyL que durante dos décadas garantizaron a numerosos estudiantes con dificultades socioeconómicas el acceso a los materiales de estudio.

      - Demora de 2 años para los trámites de títulos, pese a los reiterados reclamos en la última década al respecto.

      - Total indiferencia ante el problema de incumbencias y puntaje de nuestros títulos en el ámbito de la docencia pública (solo se acuerda de esto para tratar de convencernos de acreditar ante la CONEAU pese a tener la UBA el amparo judicial del fallo Marinelli) y ante la emisión de certificados analíticos que no certifican (“sujeto a verificación en actas”, incorrecta mención del título, porcentaje menor al real), lo que nos perjudica laboralmente

      - Recorte en la planta docente (seminarios, negativa a dar designaciones de alta por baja en varias materias, designación posterior al inicio de clases para las materias especiales y con menos docentes de los que efectivamente están dictando clases, etc.)

      Su elección implica un endurecimiento de las respuestas institucionales ante los problemas de la facultad, con el argumento de que hay que resignarse y dejar todo en manos de los equipos de funcionarios (que en los últimos tiempos se reproducen sin cesar pese a los magros resultados de sus gestiones). El último comunicado de las autoridades respecto a la toma va en esa línea: vivimos en el mejor de los mundos posibles, solo que somos tercos y no queremos abrir los ojos; todo está bajo control, solo hay que dejar actuar a los burócratas y las instituciones que por si mismos nos traerán la felicidad…

       

      Sobre la toma de la facultad la semana pasada

      Consideramos a la toma como un mecanismo absolutamente válido del movimiento estudiantil históricamente utilizado como medida de fuerza para enfrentar los embates de diferentes gobiernos de turno, sean del ámbito nacional o local (rectorado o decanato). Por lo tanto no renegamos e incluso apoyamos la actual medida de fuerza. Sin embargo, queremos acercar algunas reflexiones:

       La toma, como primera respuesta colectiva contra la elección de Morgade, creemos que es una medida acertada, al menos durante el mismo día de dicha elección. Pero su continuidad aísla al activismo de un conjunto más amplio que comparte el mismo rechazo a la política morgadista. Si la primera semana de la nueva decana arranca con una toma por varios días, la pregunta es qué nos queda luego: ya no saltar sobre la mesa sino partírsela en la cabeza, o emular a los reformistas de 1918 y arrojar autoridades por la ventana.  Pero aun logrando estos objetivos, de nada nos servirían si son solo la expresión de un minoría militante, por más representativa que esta sea.

       En segundo lugar, creemos que la lucha por la democratización no debe darse solamente entre las cuatro paredes de Filosofía y Letras. Debe darse en conjunto con todos los claustros y las facultades de la Universidad de Buenos Aires y con el apoyo y participación de todas las universidades nacionales del país.

      Por otro lado, queremos remarcar la inconsecuencia de aplicar esta medida de fuerza frente a esta coyuntura y no haber actuado con la misma intensidad al momento de perder las becas de apuntes. Curiosamente, ahora la decisión de la toma fue entusiastamente impulsada por la saliente conducción del Centro de Estudiantes y ex mayoría en Consejo Directivo (La Juntada), tal vez con el pueril deseo de complicarle la vida a sus “adversarios” en Filo y aliados en la FUBA (el Frente de Izquierda). Por su parte, los partidos de infanto-izquierda insisten en una lectura nacional de la elección de Morgade, corriendo detrás de su anhelo parlamentarista, con vista a las elecciones legislativas del 27 de octubre y dejando en un segundo plano los aspectos particulares de la facultad.

      Sostenemos que continuar la toma en este momento tiene escasas posibilidades de éxito, y, como sostenía el Che, consideramos que “no se debe dar, de ninguna manera, batalla que no se gane”. Hoy no tenemos nada con que negociar, la decana ya fue electa. Distinto hubiera sido adoptar esa medida antes de la elección decanal. Si consideramos lo ocurrido con las becas de apuntes, podemos afirmar que la toma se atrasó por lo menos, un año.

      Desde La Mariátegui consideramos que la elección de Morgade representa una feroz escalada de la política neoliberal de la acreditación de las carreras, tal como vienen impulsando las oligarquías profesorales de las distintas universidades nacionales a lo largo de los años, con el maquillaje apropiado para adecuarse al discurso del kirchnerismo (como antes lo hicieran con la Alianza).

      Sin duda que los mecanismos de elección de la universidad son antidemocráticos (es más, la universidad misma en su concepción elitista e individualista de la producción y reproducción del conocimiento, es antidemocrática), pero la novedad con la elección de Morgade no es la existencia de estos mecanismos que funcionaron en cada elección de autoridades, al menos desde el retorno de la democracia. La trágica novedad es la profundización de una política descarnada que viene a completar lo que el neoliberalismo de los noventa, menemismo y Alianza mediante, no llegó a concretar a pleno en la universidad, y que dicha política es compartida –o al menos tolerada- por gran parte de los claustros de profesores y graduados, encandilados por los fondos extras ligados al negociado de la acreditación, distintos tipos de favores burocráticos y académicos, y la candidez de quienes aun creen en los cuentos de hadas del progresismo. 

      El debate no es a favor o en contra de la toma. Si apostamos a una universidad que se transforme a sí misma al tiempo que aporte a la transformación social, necesariamente debemos enfrentar este modelo tecnocrático que hoy se consolida, buscando un amplio consenso que fortalezca el movimiento estudiantil para elaborar y sostener las acciones colectivas y necesarias. No detendremos a la CONEAU ni a las medidas de ajuste morgadistas solo con la acción de un núcleo militante, por mas esforzado y acertado que este sea. 

       

      ¿Por qué decimos que la representación del Consejo Directivo es antidemocrática?

                  La elección de decano se produce a partir del voto de los consejeros directivos. Utilizando los números difundidos por el mailing del decanato, la población universitaria se compone de: 15.000 estudiantes, 2.500 docentes y profesores (distribuidos en dos claustros), y más de 500 no docentes.

       - La composición del Consejo Directivo consta de 8 representantes por el claustro de profesores (únicamente titulares y adjuntos concursados), 4 representantes por graduados (dicten o no clases en la facultad) y 4 por los estudiantes, careciendo los no docentes de representación con voto.

        - En las últimas elecciones del claustro de profesores votaron 209 personas que decidieron a gusto y piaccere el gobierno de la facultad. Es en este sentido que hablamos de un sistema antidemocrático, anacrónico y feudalizante, según el cual, cada voto emitido por un sacrosanto partenaire de la casta profesoral vale 150 veces lo que vale el voto de un estudiante de a pie.

       - Mientras que los estudiantes tenemos un representante por cada 3.750 representados, los profesores tienen uno cada 25. 

       - El total de la población universitaria de la facultad, tomando nuevamente los datos difundidos por el decanato, es de 18.000 personas. Los profesores, con sus apenas 209 votos (el 1,16 % de la población de FFyL), se aseguran el control de la mitad del Consejo Directivo durante cuatro años (sin tener en cuenta al decano y sus representantes en graduados). Mientras que los estudiantes, que representan el 83,3 % de la población total, controlan apenas el 25 % del mismo.

         Sin embargo, el problema de fondo no es la forma de elección y composición del cogobierno sino la política que se impulsa. Macri fue electo y reelecto con un sistema más democrático que el que rige en la UBA, pero eso no quita que sea un facho nefasto que impulsa la privatización de la Ciudad, más aún que sus predecesores desde 1983.

       La Mariátegui - Secretaría de Enseñanza y Problemática Estudiantil, Cefyl

      Mail: lamariategui@...

      Facebook: AGRUPACION LA MARIATEGUI

      Blog: http://lamariategui.blogspot.com.ar/

      Mesa: hall del primer piso

      “Alegre subversión y hostigamiento al gorilismo”

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