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Sobre el 8n: La lucha de los de abajo no debe seguir la agenda de los de arriba

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  • Agrupación Norberto Blanco
    [image: Imágenes integradas 1] Sobre el 8N *LA LUCHA DE LOS DE ABAJO, NO DEBE SEGUIR LA AGENDA DE LOS DE ARRIBA* En el día de ayer miles de personas se
    Message 1 of 1 , Nov 9, 2012
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      [image: Im�genes integradas 1]

      Sobre el 8N

      *LA LUCHA DE LOS DE ABAJO, NO DEBE SEGUIR LA AGENDA DE LOS DE ARRIBA*
      En el d�a de ayer miles de personas se movilizaron en los centros urbanos
      m�s importantes del pa�s, para manifestarse con consignas poco claras y
      unificadas, pero que en general muestran rechazo hacia pol�ticas del
      Gobierno Nacional.

      Los distintos grupos que se pronuncian y analizan el tema, recortan de la
      manifestaci�n la parte que es funcional a sus intereses y a su estrategia
      pol�tica, e intentan obtener r�dito a partir de la numerosa y muy
      heterog�nea masa de gente que se moviliz�.

      El tema tiene un gran peso en la agenda cotidiana de todos, por el
      bombardeo medi�tico al que somos sometidos. En los trabajos, las casas y
      los lugares de estudio hay discusiones sobre esto. La presi�n de los medios
      masivos de comunicaci�n instala el tema de una manera muy poderosa, y a la
      vez enga�osa, porque el debate que proponen los dos grandes conglomerados
      medi�ticos, los opositores por derecha y los oficialistas, est� polarizado
      y se expresa en el �yo voy� y el �yo no voy� que podemos escuchar en la
      calle o ver en las redes sociales.

      Esto nos obliga a pensar la situaci�n y tomar una posici�n al respecto, que
      tenga que ver con nuestros intereses como estudiantes y trabajadores, para
      no caer en el juego que proponen estos dos actores circunstancialmente en
      pugna.

      Por un lado los grupos econ�micos y medi�ticos como Clar�n y La Naci�n,
      enfrentados desde hace algunos a�os con el gobierno kirchnerista y aliados
      con la derecha del PRO y Carri�, impulsa la manifestaci�n con todo su poder
      de fuego comunicacional. Su estrategia se basa en impulsar consignas m�s
      bien generales sobre el institucionalismo -como la acusaciones de
      autoritarismo, restricci�n al dolar, falta de libertad de expresi�n, abuso
      de cadena nacional, eternizaci�n en el poder- que encubren sus reales
      motivaciones que tienen que ver con la disputa por porciones de poder
      pol�tico y econ�mico. Con muchas de estos argumentos sobre republicanismo y
      a trav�s de su sesgados informes period�sticos logran ganar la simpat�a de
      parte de los sectores medios y trabajadores no afines al gobierno. Por
      supuesto tambi�n tienen el apoyo de los grupos econ�micamente m�s poderosos
      del pa�s, retr�grados y de derecha, cuyos intereses defienden, pero en
      ning�n caso se muestran en los informes sobre el 8N porque ser�a desnudar
      el profundo car�cter antipopular que tienen los que lo fogonean.

      Con el cacerolazo del 13 de septiembre el kirchnerismo se jug� invalidar el
      cacerolazo empeque�eciendo su magnitud y deslegitim�ndolo. Para eso su
      estrategia se sirvi� de mostrar de la marcha a los sectores y las consignas
      m�s rancias y derechistas. Apost� a polarizar con lo m�s reaccionario, para
      mostrarse como la opci�n popular y ganar consenso entre todos a los que nos
      genera un fuerte rechazo la expresiones de la derecha. Ignorando
      completamente en su cobertura sobre los hechos, que al cacerolazo no solo
      han asistido solamente quienes desean el regreso de la dictadura, el
      achicamiento del estado, o ajustes neoliberales, sino tambi�n otros
      sectores con reclamos diversos. En la noche del 8N el kirchnerismo en los
      medios, entrevist� cara a cara a algunos de los manifestantes y lo que
      pudimos observar fue, otra vez, la heterog�nea composici�n del cacerolazo:
      desde las posiciones gorilas m�s reaccionarias, pasando por discursos que
      repiten textualmente t�tulos de diarios opositores, hasta reclamos m�s que
      atendibles como son la trata de personas, la inflaci�n, y el costo de vida.

      Por el lado de la centro-izquierda y ciertos sectores de la
      izquierda tambi�n podemos observar la maniobra de ver solo la parte del 8N
      que le conviene. Partidos como el MST o Izquierda Socialista apoyan la
      movilizaci�n y minimizan la participaci�n y las consignas de la derecha.
      Ignoran -o al menos no les parece relevante- quienes son los principales
      fogoneros de la movilizaci�n e intentan identificar el cacerolazo con un
      descontento generalizado hacia el gobierno por republicanismo (cadena
      nacional, re-re-eleccion, etc) y con ciertas consignas progresistas que
      tienen que ver con el colapso del transporte p�blico metropolitano y la
      inflaci�n, que son muy minoritarios dentro del cacerolazo.

      Ante esto hacemos hincapi� en el car�cter de los poderosos convocantes:
      ciertos sectores con intereses pol�ticos y econ�micos, en medio de una
      disputa con el gobierno que sacan provecho de un sentido com�n
      institucionalista o conservador que existe en parte de la sociedad. Creemos
      que estas manifestaciones dif�cilmente puedan ser capitalizados por los
      sectores de trabajadores y que los �nicos beneficiados por la erosi�n por
      derecha del Gobierno de Cristina Kirchner, ser�n los grandes grupos
      econ�micos y medi�ticos que hoy est�n foment�ndolos. Estos grupos de poder
      han estado hist�ricamente enfrentados con los intereses de los sectores
      populares, y sin dudas desean medidas de ajuste m�s profundo, que van a ir
      en detrimento de la calidad de vida del pueblo en general y de much�simos
      de los asistentes al cacerolazo. Por eso no podemos seguirlos y tenemos que
      estar conscientes de que las mejoras en nuestras condiciones de vida solo
      pueden ser producto de la organizaci�n de los de abajo en pelea por sus
      propias reivindicaciones, y nunca fruto de convocatorias "espont�neas"
      fogoneadas por los grupos econ�micos y medi�ticos del pa�s.

      Ni el gobierno Kirchenrista ni los oligopolios defienden nuestros
      intereses. Los problemas reales que nos afectan d�a a d�a como el aumento
      del costo de vida, la precarizaci�n laboral, la reforma de las ART (que
      abarata la muerte de los trabajadores para las emepresas), el pago de deuda
      externa odiosa, y la enormes deficiencias de los sistema de salud,
      transporte y educaci�n p�blicos, son ignorados sistem�ticamente por ambos.

      Llamamos a todos los estudiantes y trabajadores a seguir organiz�ndonos en
      nuestros lugares de estudio, en nuestros trabajos, en nuestros barrios,
      para fortalecer o crear organizaciones populares y de base que se sumen a
      la lucha. Creemos nuestra propia agenda, hablemos de nuestros problemas
      reales, luchemos con pasi�n y alegr�a por mejorar nuestras condiciones de
      estudio, de trabajo, de vida.


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