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TEMAS TRATADOS EN TRES CLASES PRÁCTICAS DE LINGÜÍSTICA, UNA DE ELLAS INEXISTENTE COMO TAL

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  • Augusto M. Trombetta
    TEMAS TRATADOS EN TRES CLASES PRÁCTICAS DE LINGÜÍSTICA, UNA DE ELLAS INEXISTENTE COMO TAL COMISIÓN: Augusto M. Trombetta, Federico Plager y Ramiro Chanes
    Message 1 of 1 , Sep 30, 2001
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      TEMAS TRATADOS EN TRES CLASES PRÁCTICAS DE
      LINGÜÍSTICA, UNA DE ELLAS INEXISTENTE COMO TAL
      COMISIÓN: Augusto M. Trombetta, Federico Plager y
      Ramiro Chanes
      FECHAS: 14/9/2001, 21/9/2001 y 28/9/2001 (viernes de
      19 a 21, aula 233)

      A) Texto de Labov y Waletzky (1967)
      a) Entrada bibliográfica completa:
      Labov, William y Joshua Waletzky. 1967. Narrative
      analysis: oral versions of personal experience. En J.
      Helm (ed.), Essays on the verbal and visual arts.
      Seattle: University of Washington Press. 12-44.
      [Traducción de Verónica Piaggio, Viviana Iturburu y
      Esther Feldman para uso de los alumnos de la Cátedra
      de Lingüística de la Facultad de Filosofía y Letras de
      la UBA.]
      b) Labov y Waletzky presentan una definición
      conceptual de «narrativa» como la recapitulación
      verbal (i. e., oral) de una experiencia pasada, donde
      una secuencia de cláusulas narradas se corresponde con
      una secuencia de hechos ocurridos. Para derivar una
      definición operativa a partir de la anterior (i. e.,
      elaborar un concepto concreto que, respondiendo a una
      definición conceptual más amplia y general, permita
      realizar análisis y operaciones experimentales), los
      autores van a recurrir a las funciones (referencial y
      evaluativa) que desempeña la narrativa y a las
      secciones o partes (orientación, complicación,
      evaluación, resolución y coda) que típicamente le dan
      forma.
      c) Desde el punto de vista de sus funciones, las
      narrativas más completas e interesantes son, a juicio
      de Labov y Waletzky, las que presentan tanto la
      referencial como la evaluativa. De manera
      característica, la función referencial (señalar los
      hechos de la realidad extralingüística que remiten a
      la experiencia pasada) es la que prevalece en la
      orientación, complicación y resolución; y la función
      evaluativa (señalar el punto crítico o de interés
      personal) lo hace en la evaluación.
      d) Desde el punto de vista de sus partes
      constitutivas, la estructura normal de la narrativa
      consta de las siguientes secciones:
      1) Orientación. En términos funcionales (prevalece
      la función referencial), orienta al oyente acerca de
      la persona, el lugar, el tiempo y la situación de lo
      que se va a narrar. En términos formales, está
      constituida por un conjunto de cláusulas libres que
      anteceden a la primera cláusula narrativa. Hay
      narrativas que carecen de esta sección.
      2) Complicación (de la acción). En términos
      funcionales (prevalece la función referencial), señala
      una serie ordenada de hechos. En términos formales,
      está constituida por el núcleo principal de cláusulas
      narrativas. No hay narrativas -en los términos en que
      Labov y Waletzky las entienden- que carezcan de esta
      sección.
      3) Evaluación. En términos funcionales (prevalece la
      función evaluativa), destaca el punto crítico o de
      interés personal (relacionar la narrativa con el
      contexto en que se produce, por ejemplo, mostrando que
      es pertinente frente al pedido formulado; enfatizar la
      peculiaridad de lo narrado; presentar el punto de
      vista personal como el más apropiado). En términos
      formales, marca el paso de la complicación a la
      resolución mediante el uso de cláusulas libres,
      restrictas o coordinadas, o mediante el empleo de
      elementos léxicos u otros recursos semánticamente
      apropiados. Hay narrativas que carecen de esta sección
      (por ejemplo, las referidas a experiencias vicarias o
      no personales): son las que «pierden significación»,
      según los autores. (La evaluación, en tanto da énfasis
      a ciertas unidades narrativas frente a otras, se puede
      fundir con la resolución.)
      4) Resolución. En términos funcionales (prevalece la
      función referencial), representa el resultado de una
      complicación. En términos formales, está constituida
      por el conjunto de cláusulas narrativas que siguen a
      la evaluación. [Siguiendo la definición conceptual de
      los autores, no debería haber narrativas que carezcan
      de esta sección, aun cuando, siguiendo a Labov (1972),
      no sea «esencial» en el sentido de que su existencia
      depende de la complicación.]
      5) Coda. En términos funcionales (prevalece la
      función referencial), sirve para llevar el relato al
      tiempo presente. En términos formales, está
      constituida por recursos de distinta naturaleza
      (incluir una frase remate, armar oraciones con
      deícticos neutros, comentar un hecho incidental que
      coloca a alguno de los protagonistas de la historia
      narrada en el momento presente, traer al tiempo actual
      los efectos de la narrativa contada). Es una sección
      adicional y puede estar ausente en muchas narrativas.
      e) La idea de que las narrativas presentan una
      estructura normal conviene pensarla en términos
      estadísticos: si se analiza la estructura de un
      conjunto suficientemente amplio de narrativas
      producidas por diferentes narradores, lo que se va a
      obtener es la constitución ya detallada (orientación,
      complicación, evaluación, resolución y coda). Esto no
      significa que todas las narrativas deban tener esta
      estructura y que aquellas que carezcan de todas sus
      partes no serán narrativas: la idea de estructura
      normal es absolutamente descriptiva. [El mismo
      concepto de «normal» es el que se usa en estadística
      cuando se hace referencia a la distribución normal de
      un número alto de casos: si se realizan numerosas
      observaciones de un mismo hecho (por ejemplo, medir el
      diámetro de las monedas que van saliendo de la máquina
      que las produce), es esperable que la mayoría de los
      casos se agrupen en torno a un valor central (digamos,
      2,25 centímetros) y que haya un paulatino descenso en
      la cantidad de observaciones que se alejan, por exceso
      o por defecto, de tal valor. En estadística
      descriptiva la expresión gráfica de la distribución
      normal es la llamada «campana de Gauss».]
      f) Para entender los distintos tipos de cláusulas (i.
      e., las construcciones sintácticas que se forman en
      torno a un verbo conjugado, que oficia de núcleo),
      conviene tener presente que la idea central de la
      narrativa es, de acuerdo con los autores, que una
      secuencia temporal de hechos pasados se puede
      recapitular mediante una secuencia verbal de cláusulas
      ordenadas de la misma manera. Las cláusulas que
      cuentan en esta recapitulación secuencial son las
      independientes (i. e., no subordinadas
      sintácticamente) y, a los fines de comprender las
      distintas secciones de una narrativa, tales cláusulas
      independientes se pueden dividir de la siguiente
      manera:
      1) Cláusulas narrativas. Es toda cláusula cuya
      posición está trabada dentro de la narrativa: si se
      desplazara, se alteraría la interpretación semántica
      de la narrativa; es decir, la cláusula narrativa
      guarda una relación fija con la secuencia temporal.
      [Ejemplo sencillo: en «le pegué y me pegó» hay dos
      cláusulas y la interpretación de que la pelea la
      inició el hablante; en «me pegó y le pegué» están las
      mismas dos cláusulas pero ordenadas de manera
      distinta, produciéndose ahora una interpretación
      distinta sobre quién inició la pelea.] {Complicación +
      Resolución}
      2) Cláusulas libres. Es toda cláusula cuya posición
      no está trabada dentro de la narrativa: puede
      desplazarse sin modificar la interpretación semántica
      de la narrativa; es decir, la cláusula libre no tiene
      una relación fija con la secuencia temporal.
      {Orientación + Evaluación}
      3) Cláusulas coordinadas. Son las cláusulas cuyas
      posiciones pueden intercambiarse entre sí sin
      alterarse la interpretación semántica de la narrativa.
      Como, por definición, toda cláusula libre es
      coordinada, van a resultar interesantes las cláusulas
      narrativas que son coordinadas. {Evaluación}
      4) Cláusulas restrictas. No se trata de cláusulas
      libres (sin relación con la secuencia temporal) ni de
      cláusulas narrativas (relacionadas estrictamente con
      la secuencia temporal), sino que parecen ser un tipo
      intermedio entre estas: son cláusulas que se pueden
      desplazar por un sector de la narrativa sin alterar su
      interpretación semántica. {Evaluación}

      B) Texto de Labov (1972)
      a) Entrada bibliográfica completa:
      Labov, William. 1972. The transformation of experience
      in narrative syntax. En Language in the inner city.
      Filadelfia: University of Pennsylvania Press.
      [Traducción de Verónica Piaggio, Viviana Iturburu y
      Esther Feldman para uso de los alumnos de la Cátedra
      de Lingüística de la Facultad de Filosofía y Letras de
      la UBA.]
      b) En este texto Labov retoma los temas trabajados en
      Labov y Waletzky (1967) para ampliar y profundizar
      aquellos aspectos que entonces quedaron apenas
      sugeridos. Los puntos donde se introducen diferencias
      son los siguientes: la inclusión del resumen dentro de
      la estructura de la narrativa, la reformulación de la
      evaluación como un foco con recursos que se proyectan
      a lo largo de la narrativa, y la correlación entre
      complejidad formal y función evaluativa dentro de las
      narrativas.
      c) En lo estructural, a las cinco partes o secciones
      que constituyen la estructura normal de la narrativa
      se le añade una nueva: el resumen. Se trata de unas
      pocas cláusulas que sintetizan la totalidad de la
      historia narrada y que pueden contener su momento
      crítico. En términos funcionales (prevalecen ambas
      funciones referencial y evaluativa), sirve para
      señalar acerca de qué va la narrativa y por qué se la
      cuenta. Hay narrativas que carecen de esta sección.
      d) También en lo estructural, se redefine la
      evaluación. Se trata del momento crítico principal en
      el que confluyen los distintos recursos evaluativos
      dispersos en las restantes partes de la narrativa. De
      manera metafórica, la sección de evaluación se
      presenta como un «foco» irradiador de «ondas»
      evaluativas que recorren el cuerpo de la narrativa.
      Labov (1972), ampliando lo que ya estaba en Labov y
      Waletzky (1967), desarrolla los distintos tipos de
      evaluaciones que se pueden dar en las narrativas:
      1) Evaluación externa. El hablante interrumpe su
      relato para, apelando al oyente, destacar el punto
      crítico o se adjudica, sin interrumpir totalmente el
      relato, una observación evaluativa.
      2) Evaluación interna. El hablante incluye como
      parte de la narración el momento crítico, relatándolo
      como si se tratara de un sentimiento personal
      experimentado en la ocasión, de un diálogo sostenido
      con otros actores de la historia o de un comentario
      evaluativo de otro de los participantes del relato.
      3) Acción evaluativa. El hablante dramatiza la
      evaluación al narrar lo que hicieron los participantes
      y no lo que dijeron.
      4) Suspensión de la acción. En general, cualquier
      recurso evaluativo, en tanto sirve para expresar
      emociones o sentimientos, detiene la acción narrada y
      focaliza la atención del oyente en esta función de la
      narrativa.
      e) Teniendo presente la necesidad de codificar
      formalmente (i. e., en términos gramaticales) los
      elementos funcionales (i. e., de significado), Labov
      (1972) intenta mostrar una correlación entre la mayor
      complejidad sintáctica de las cláusulas y la función
      evaluativa. [En estadística, las correlaciones indican
      que las variables estudiadas van en la misma
      dirección, sin pretender establecer una relación
      causal entre ellas. Por ejemplo, si se estudia el
      nivel de ingresos y el nivel de consumo de las
      familias, se va a ver que ambas variables se
      correlacionan positivamente: las familias que tienen
      mayores ingresos son las que más consumen, y
      viceversa. En este caso, además, resulta posible
      establecer con seguridad que existe una relación
      causal entre estas variables: el nivel de consumo de
      una familia depende de su nivel de ingresos, o sea que
      el ingreso determina el consumo. En otros casos no va
      a ser posible establecer relaciones causales tan
      claras. En todos los casos debería quedar bien
      establecido que las relaciones causales no derivan de
      las correlaciones estadísticas sino que son
      independientes de estas: se trata de las hipótesis
      explicativas que formula el investigador.] Para
      hacerlo, el autor acude a dos procedimientos:
      describir los elementos que dan complejidad a la
      sintaxis oracional básica de las cláusulas narrativas
      y analizar la complejidad de las cláusulas como
      función de la edad de los hablantes.
      1) Elementos que dan complejidad a la sintaxis
      oracional. Para Labov, las cláusulas narrativas son
      estructuras gramaticalmente simples, que constan de un
      adverbio o conector oracional (ante todo, temporales y
      aditivos), un sujeto simple (pronombres, nombre
      propios y expresiones definidas) y un predicado (verbo
      conjugado -con marcas de tiempo, aspecto y modo- con
      sus complementos -objeto directo, objeto indirecto,
      predicativo- y adverbios o construcciones adverbiales
      equivalentes). Dentro de las cláusulas narrativas, los
      elementos que se apartan de esta simplicidad
      gramatical «tienen una marcada fuerza evaluativa», y
      Labov los clasifica de la siguiente manera:
      intensificadores (gestos, marcaciones fonológicas
      enfáticas, cuantificadores, repeticiones y emisiones
      rituales no complican la sintaxis básica, pero
      introducen un matiz evaluativo), comparadores
      (negaciones, tiempos futuros, verbos modales,
      preguntas, verbos en modo imperativo y expresiones
      comparativas complican la sintaxis y tienen carácter
      evaluativo en tanto comparan lo que ocurrió con lo que
      no ocurrió), correlativos (frases verbales de aspecto
      progresivo «estar + gerundio»; gerundios o
      construcciones de gerundio; aposiciones, atributos y
      construcciones de participio múltiples también
      complican la sintaxis y tienen carácter evaluativo por
      reunir diferentes hechos en una sola cláusula),
      explicativos (cláusulas evaluativas añadidas a la
      principal, y que pueden tener valores concesivo o
      causal, complican la sintaxis y su valor evaluativo
      deriva de la suspensión que producen en el hilo
      narrativo desviando la atención del oyente hacia otro
      elemento).
      2) Complejidad de las cláusulas como función de la
      edad. Labov muestra que el uso de los elementos
      agrupados en las cuatro categorías evaluativas
      anteriores varía positivamente con la edad de los
      narradores: los recursos aumentan con el aumento de la
      edad (en grupos de preadolescentes, adolescentes y
      adultos). Si, como consecuencia de esta relación entre
      los elementos gramaticales que tornan compleja la
      cláusula y la edad de los narradores, las cláusulas
      narrativas se tornan más complejas en hablantes
      adultos y si se observa, además, que estos hablantes
      realizan mejores narrativas porque suelen incluir
      secciones evaluativas, se puede concluir que la
      complejidad de la cláusula está correlacionada
      positivamente con la función evaluativa, que es lo que
      quería señalar Labov.
      [De acuerdo con el paradigma teórico
      generativo-transformacional, al que Labov hace
      referencias explícitas (por ejemplo, al señalar la
      existencia de estructuras profundas y estructuras
      superficiales y transformaciones), el autor podría
      estar sugiriendo algo más: no solo hay una correlación
      entre complejidad estructural y función evaluativa,
      además hay una relación causal entre ambas y la
      complejidad estructural es la que explica la función
      evaluativa. Expresado de otra manera, la forma
      codifica el significado o el significado es una
      interpretación de la forma, observación que sería
      perfectamente compatible con la teoría lingüística (i.
      e., el conjunto de hipótesis explicativas referidas al
      lenguaje) que está manejando en ese momento.]

      C) Para seguir leyendo: texto de Labov (1997). Quienes
      se hayan interesado por el tema y lean inglés pueden
      encontrar una recapitulación general de las narrativas
      en un trabajo de Labov que se encuentra disponible en
      internet. La cita bibliográfica es la siguiente:
      Labov, William. 1997. Some further steps in narrative
      analysis. The Journal of Narrative and Life History.

      [La anterior es una versión personal; los añadidos y
      correcciones serán bien recibidos en
      <augustus@...>. AMT]


      =====
      Augusto M. Trombetta
      pulvis et umbra sumus
      Una alternativa para seguir en contacto: <http://groups.yahoo.com/group/kleopatra>

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