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SENTENCIA SOBRE ARBITRAJE

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  • HERNANDO HERRERA
    Apreciados doctores,   Les remito una muy reciente sentencia expedida por la Sección Tercera del Consejo de Estado, en la cual se resolvió un recurso de
    Message 1 of 1 , Apr 28 4:46 PM
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    Apreciados doctores,
     
    Les remito una muy reciente sentencia expedida por la Sección Tercera del Consejo de Estado, en la cual se resolvió un recurso de anulación. Antes de pasar a resumir las consideraciones de fondo, es de anotar que el caso tiene una particularidad procesal, dado que el recurso fue incoado también por el litisconsorte facultativo de la convocante, pero con causales prácticamente distintas a las planteadas por aquella. 
     
    1. En torno a la naturaleza del recurso de anulación se ratificó que es improcedente que por su intermedio se aborde nuevamente el estudio de la cuestión de fondo que ya fue resuelta por el Tribunal de Arbitramento. De igual forma se expone que dicho recurso, por ser extraordinario, sólo puede cimentarse en las causales que la ley ha previsto de manera taxativa y en consecuencia el ataque al laudo que se apoye en causal distinta debe ser rechazado por improcedente. También se manifiesta a este respecto, que las razones que indique el recurrente deben configurar la causal que aduce y por lo tanto la causal invocada será la que estructure la cadena argumentativa de la impugnación y no su nombre o denominación.
     
    2. En torno a la causal de laudo en conciencia, se refrendan las consideraciones de la sentencia que tuviera ocasión de remitirles en correo de hace un mes -Sentencia de 21 de febrero de 2011 (Expediente 38621)- señalando que dicha causal se configura fundamentalmente cuando: “a) El laudo es conciencia, esto es, cuando los árbitros se apoyan en su íntima convicción y por lo tanto no dan razones de su decisión o prescinden de toda consideración jurídica o probatoria; b) Debiendo ser el laudo en derecho, los árbitros inaplican la ley al caso concreto porque consideran que ella es inicua o que conduce a una iniquidad o también cuando buscan por fuera del ámbito de la ley una solución al caso controvertido”.
     
    3. Otro aspecto interesante del fallo en comento, es las consideraciones efectuadas sobre la causal prevista en el numeral 7º del artículo 163 del Decreto 1818 de 1998, que contempla la anulación del laudo arbitral en el evento de “contener la parte resolutiva del laudo… disposiciones contradictorias, siempre que se hayan alegado oportunamente ante el tribunal de arbitramento.” Al respecto el Consejo de Estado indica que se entiende por disposiciones contradictorias “aquellas que contienen decisiones que se contraponen o se excluyen entre sí de tal manera que resulta imposible su cumplimiento o ejecución”. Por consiguiente, indica la providencia que la contradicción entre esas varias disposiciones debe encontrarse, por regla general, en la parte resolutiva o, lo que es lo mismo, que la causal en comento en principio no se configura cuando la contradicción se presenta entre lo expresado en la parte considerativa y lo resuelto en la resolutiva. Sin embargo, se plantea que excepcionalmente podría configurarse esta causal por contradicción entre la parte motiva y la resolutiva, concretamente en el evento de que ésta remita a una decisión que se menciona en aquella y las dos resultan contradictorias entre sí, pero anotando que la pluralidad de disposiciones contradictorias se encontrará finalmente en la parte resolutiva.
     
    4. Frente a la causal 9ª del artículo 163 del decreto 1818 de 1998, que prevé como factor de anulación del laudo arbitral el “no haberse decidido sobre cuestiones sujetas al arbitramento.”, se expresó en la mencionada sentencia, que ella se configura cuando el fallador incurre en un vicio in procedendo que se conoce normalmente como fallo citra petita, y que consiste en que aquel no resuelve sobre todas las pretensiones que se le presentaron en la demanda o no se pronuncia sobre las excepciones que propuso el demandado o que encontró probadas. En relación con el último evento, se dice que el juzgador tiene la obligación de reconocer oficiosamente las excepciones de fondo que encuentre demostradas con excepción de las de prescripción, compensación y nulidad relativa que deben siempre alegarse en la contestación de la demanda, tal como lo preceptúa el artículo 306 del C. P. C. De otro lado, se señala que no quebranta la validez del laudo el haber considerado todas las excepciones, ya que de conformidad con expreso mandato del artículo 306 del C. P. C., si se encuentra probada una excepción que conduzca a rechazar todas las pretensiones, el juzgador se puede abstener de examinar las restantes. Por último sobre este tema, se establece que como el recurso de anulación no constituye una instancia, es evidente que al Consejo de Estado le está vedado el entrar a considerar y decidir sobre los alcances de la excepción que un tribunal arbitral encuentre de mostrada.
     
    A continuación pues remito la mencionada sentencia.
     
    Cordialmente, Hernando Herrera Mercado
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