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Fw: Arbitramento - Providencia Tribunal Superior

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  • JUAN PABLO CARDENAS
    Acompaño a continuación dos correos que recibí de los doctores Hernán Fabio López y el doctor Eduardo Zuleta en relación con la providencia del tribunal
    Message 1 of 2 , Mar 25, 2010
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      Acompaño a continuación dos correos que recibí de los doctores Hernán Fabio López y el doctor Eduardo Zuleta en relación con la providencia del tribunal superior:.

      a. El Doctor López expresa:

      Juan Pablo: como tu lo adviertes, "Se trataba en este caso de un laudo internacional en que se había previsto que la sede del arbitraje sería la ciudad de Bogotá y que el arbitraje se sujetaría a las Reglas de Arbitraje Comercial  de la Asociación Americana de Arbitraje". En este orden de ideas estimo que el recurso de anulación no es procedente porque en mi opinión el mismo únicamente se puede interponer respecto de un laudo que tiene como conclusión un arbitraje regido íntegramente por la ley Colombiana. El hecho de que  el procesdo se haya adelantado en Bogotá es meramente circunstancial y para nada conlleva involucrar la legislación dell lugar para el  mismo, de ahí lo atinado de la observación del Tribunal de Bogotá acerca de la forma como se interpuswo el recurso. Es más de permitirse el "coctel legilsativo" se podría atacar la forma de desigtnación, usualmente un árbiotro por cada parte, lo que es ilegal a luz de nuestra legislación.Un saludo y feliz semana de pasión. HFLOPEZ

      b. El Doctor Zuleta expresa:

      Con respecto al Reglamento de la CCI (artículo 28(6)) la Corte de Distrito del Distrito de Columbia adoptó una interpretación similar (entender el artículo como una renuncia al recurso de anulación) en la muy comentada sentencia de julio 31 de 1996 en el caso de Chromalloy contra la República Arabe de Egipto.

      En efecto, como es conocido la Corte del Distrito de Columbia le reconoció efectos a un laudo anulado. Para este efecto  la Corte del Distrito de Columbia analizó el laudo arbitral anulado por un tribunal egipcio y encontró que a la luz del derecho norteamericano sobre arbitraje el mismo no presentaba defectos. Además señaló de otra parte que se había pactado que la decisión arbitral sería final y vinculante y no podía ser objeto  de apelación u otro recurso. Señaló entonces la Corte:

      “This Court may not assume that the parties intended these two sentences to contradict one another, and must preserve the meaning of both if possible. Insurance Co., 83 F.3d 1507, 1511 (D.C. Cir. 1996). Egypt argues that the first quoted sentence supersedes the second, and allows an appeal to an Egyptian court. Such an interpretation, however, would vitiate the second sentence, and would ignore the plain language on the face of the contract. The Court concludes that the first sentence defines choice of law and choice of forum for the hearings of the arbitral panel. The Court further concludes that the second quoted sentence indicates the clear intent of the parties that any arbitration of a dispute arising under the contract is not to be appealed to any court. ..., the parties agreed to apply Egyptian Law to the arbitration, but, more important, they agreed that the arbitration ends with the decision of the arbitral panel.

       

      Date: Thu, 25 Mar 2010 09:50:49 -0700
      From: jpcm2001@...
      Subject: Fw: Arbitramento - Providencia Tribunal Superior
      To: jpcm2001@...

      Apreciados amigos:

       

      Remito una interesante providencia del 10 de marzo de 2010 que me remitió el doctor Jaime Tobar, por la cual se declara inadmisible un recurso de anulación.

       

      Se trataba en este caso de un laudo internacional en que se había previsto que la sede del arbitraje sería la ciudad de Bogotá y que el arbitraje se sujetaría a las Reglas de Arbitraje Comercial  de la Asociación Americana de Arbitraje. De acuerdo con la Orden Procesal No 1 se aplicó el Reglamento ICDR.

       

      En relación con dicho Reglamento el Tribunal señala que allí se indica que “El laudo será definitivo y obligatorio para las partes” y así mismo en el laudo se recalcé que el Laudo tiene carácter final y definitivo, de lo que concluye el Tribunal Superior “evidencia que no se previó recurso alguno contra la decisión arbitral que nos ocupa; por ende, proscrito se encuentra la posibilidad de intentar el recurso de anulación como indebidamente lo pretende el memorialista”.

       

      Igualmente se refiere al artículo II de la Convención de Nueva York que impone a los estados reconocer el pacto arbitral y el artículo III de la Convención de Panamá que impone a los estados reconocer las sentencias arbitrales. Así mismo se refiere al artículo 4º de la Convención que señala que los laudos no impugnables tendrán fuerza de sentencia judicial ejecutoriada.

       

      Por otro lado, señala el Tribunal que  si en gracia de discusión se aplicara la ley colombiana,  el recurso no fue interpuesto ante el Tribunal Arbitral sino ante el Tribunal Superior, por lo que no es admisible.

       

      Los puntos que plantea el Tribunal son muy importantes y seguramente los miembros de este grupo tendrán mucho que decir.

       

      En todo caso es importante señalar que se le ha dado otro alcance a la expresión de que el laudo es final y definitivo.  Ella se ha interpretado en el sentido que laudo vincula a las partes y al propio tribunal, sin embargo ello no excluye que el laudo pueda ser objeto de recurso de anulación. En este punto cabe observar además que por regla general sólo excepcionalmente algunas legislaciones han permitido en ciertos casos la renuncia anticipada al recurso de anulación (Suiza, Bélgica y Tunes). No sobra además señalar que en derecho colombiano el recurso de anulación no impide la ejecutoria de la providencia, por lo cual la providencia objeto de recurso de anulación es definitiva y vincula a las partes.

       

      Adicionalmente en relación con la tesis del Tribunal Superior conviene destacar una regla aún más contundente  del Reglamento de la CCI (artículo 29)  en el cual se dice que al someter las partes su controversia al arbitraje según el Reglamento se considera que se ha renunciado a cualquier via de recurso a las que se puede renunciar. La doctrina (Derains) señala que esta disposición busca impedir las apelaciones que se contemplan en ciertos países pero que en la mayoría de las jurisdicciones no se permite renuncias a las vías de impugnación fundadas en medios de orden público.  En Francia, por ejemplo, no implica una renuncia al recurso de anulación. Es pertinente agregar que bajo la Convención de Nueva York sólo se puede pedir el reconocimiento de laudos definitivos, y sin embargo, ello no impide la negativa a su reconocimiento por las causales que la misma Convención indica.

       

       
      Juan Pablo: como tu lo0 adviertes, "Se trataba en este caso de un laudo internacional en que se había previsto que la sede del arbitraje sería la ciudad de Bogotá y que el arbitraje se sujetaría a las Reglas de Arbitraje Comercial  de la Asociación Americana de Arbitraje". En este orden de ideas estimo que el recurso de anulación no es procedente porque en mi opinión el mismo únicamente se puede interponer respecto de un laudo que tiene como conclusión un arbitraje regido íntegramente por la ley Colombiana. El hecho de que  el procesdo se haya adelantado en Bogotá es meramente circunstancial y para nada conlleva involucrar la legislación dell lugar para el  mismo, de ahí lo atinado de la observación del Tribunal de Bogotá acerca de la forma como se interpuswo el recurso. Es más de permitirse el "coctel legilsativo" se podría atacar la forma de desigtnación, usualmente un árbiotro por cada parte, lo que es ilegal a luz de nuestra legislación.Un saludo y feliz semana de pasión. HFLOPEZ 
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