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Varias sentencias en materia arbitral

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  • JUAN PABLO CARDENAS
    Apreciados señores: A la presente acompaño los siguientes documentos: a) Una interesante sentencia de tutela (T-1224-2008) de la Corte Constitucional sobre
    Message 1 of 1 , Feb 3 12:58 PM
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      Apreciados señores:

       

      A la presente acompaño los siguientes documentos:

       

      a) Una interesante sentencia de tutela (T-1224-2008)  de la Corte Constitucional sobre el principio Kompetenz Kompetez que me envió la doctora Marcela Monroy.

       

      Los hechos que dan lugar al pronunciamiento de la Corte  son básicamente los siguientes: una de las partes en unos contratos producto de unas ofertas mercantiles inicia un proceso ejecutivo para cobrar la cláusula penal pecuniaria prevista en dichas ofertas mercantiles.  La otra parte, con base en las cláusulas compromisorias de los mencionados contratos, convoca a dos Tribunales de Arbitramento. Si bien el juzgado donde se inició el proceso ejecutivo inicialmente dictó mandamiento de pago, posteriormente lo revocó por razón de la existencia de la cláusula compromisoria y se puso fin al proceso ejecutivo. El Tribunal Superior, revocó la decisión del juez y ordenó continuar el proceso ejecutivo, pues consideró que el cobro de la cláusula penal no estaba sometido a la cláusula compromisoria. Contra dicha decisión se interpuso acción de tutela. Por su parte, los dos Tribunales Arbitrales se declararon competentes y profirieron su laudo.

       

      Para decidir la Corte Constitucional reitera la doctrina sentada en la sentencia SU-174 de 2007, en relación con el principio kompetenz-kompeten, en cuanto señaló que “El principio kompetenz-kompetenz, según el cual los árbitros tienen competencia para decidir sobre su propia competencia está expresamente plasmado en la legislación colombiana…En virtud de este principio, los árbitros tienen la potestad, legalmente conferida, de determinar si tiene competencia para conocer de una determinada pretensión relativa a una disputa entre las partes, en virtud del pacto arbitral que le ha dado fundamento. “

       

      Agrega la Corte que “Esta competencia básica no implica, por supuesto, que los árbitros sean los únicos jueces con potestad para establecer el alcance de su propia competencia. Las decisiones del tribunal arbitral sobre su propia competencia también pueden ser objeto de recursos judiciales como el de anulación,…. Sin embargo, el principio kompetenz-kompetenz les confiere a los árbitros un margen interpretativo autónomo para definir el alcance de su propia competencia, y se deriva de la proposición según la cual no ha de descartarse prima facie que las partes habilitantes han confiado en la capacidad de los árbitros de adoptar decisiones definitivas en relación con los conflictos que se someten a su conocimiento; el principio kompetenz-kompetenz permite, así, que los árbitros sean los primeros jueces de su propia competencia, con anterioridad a cualquier instancia judicial activada por las partes”.

       

      De lo anterior concluyó la Corte, “como se dijo anteriormente, en el presente caso los dos Tribunales de Arbitramento ….se declararon competentes para conocer dicho litigio, por lo que en aplicación del principio kompetenz-kompetenz el juez del proceso ejecutivo debía declarar la falta de jurisdicción para conocer dicho asunto, ya que se estaba adelantando el respectivo proceso arbitral y es el Tribunal de Arbitramento el primero llamado a decidir sobre su propia competencia. Sin embargo, esto no obsta para que la parte perdedora ejerza el recurso de anulación en contra del laudo arbitral, si está en desacuerdo con la decisión y estima que el laudo es anulable.”

       

      b) Una sentencia de tutela de la Corte Suprema de Justicia que me envio el doctor Alfredo Vasquez. Dicha sentencia decide la acción de tutela contra una decisión del Tribunal Superior de Bogotá que había anulado parcialmente un laudo por considerar que las partes habían renunciado al pago de perjuicios y que por ello no entraba en la competencia del tribunal. La Corte considera que el Tribunal incurrió en via de hecho al haber anulado la condena  aryugendo lo dispuesto en el artículo IX del convenio “habida cuenta que lo estipulado en el mencionado precepto era susceptible de ser interpretado por los árbitros, como lo señalaron estos al resolver el recurso de reposición que interpuso la demandada en la primera audiencia de tramite… pues no puede soslayarse que no puede soslayarse que se trataba de una cláusula limitativa, que no excluye lo atinente al reclamo de perjuicios que se puedan derivar del incumplimiento del contrato…Dicha circunstancia permite considerar que el Tribunal de Arbitramento no erró al considerar que tenia competencia para ponunciarse…”.

       

      c) Por otra parte igualmente incluyo una comunicación del profesor Thomas Clay en la que comenta una decisión de la Corte de Apelaciones de París del 22 de enero de 2009 (Sté SNF SAS c. Chambre de Commerce Internationale, rép. gén. n° 07/19492). Esta decisión es importante porque en ella se analiza el momento de la formación del contrato que se establece entre las partes y un Centro de Arbitraje y por consiguiente el Reglamento aplicable.

       

      En este proceso se discutía la responsabilidad de la Cámara de Comercio Internacional de París y en particular la validez de una cláusula de exoneración de responsabilidad contenida en el Reglamento de Arbitraje de la Cámara a partir de 1998.

       

      Inicialmente el Tribunal de Gran Instancia (juez de primera instancia) consideró que no se había acreditado una culpa y que el contrato de organización del arbitraje se forma en el momento de presentación de la demanda arbitral, por lo que el reglamento aplicable era el de 1998 (vigente cuando se presentó la demanda en el año 2000) y no el de 1988, que esta en vigor cuando se celebró el contrato que contenía el pacto arbitral. Finalmente señaló que la cláusula de exoneración de responsabilidad era válida.

       

      La Corte de Apelaciones señala que las relaciones de la CCI con las partes son contractuales y están sujetas a la ley francesa. A tal efecto la Corte señala que la CCI por intermedio de la Corte de Arbitraje realiza una oferta permanente de contratar que se materializa en el reglamento de arbitraje que ella publica y que cualquier interesado puede aceptar. Agrega que la oferta de la CCI fue aceptada por las partes en 1993 (cuando firmaron el pacto arbitral) y sin que se hubiera previsto que el reglamento arbitral aplicable sería el vigente cuando se presentara la demanda. Anota el profesor Clay que de esta manera la Corte considera que el contrato de organización del arbitraje con la CCI se forma cuando se celebra el pacto arbitral. Sin embargo observa la Corte que las partes en el acta de misión se refirieron al reglamento de 1998, por lo que este fue aceptado por ellas.

       

      Finalmente frente a las divergencias de la doctrina y jurisprudencia señala el profesor Clay que para resolver el problema lo mejor es aplicar el derecho común de la formación de contrato. Desde esta perspectiva la recepción de la aceptación, que forma el contrato, se produce cuando el centro de arbitraje es informado de la celebración del pacto en el que se hace referencia al centro, lo cual opera en el momento de la demanda arbitral y es en ese momento en que se forma el contrato de organización del arbitraje. Pero el reglamento aplicable será el que figura en la oferta de contratar, esto es el vigente cuando se celebró el pacto arbitral.

       

      Por otra parte, en cuanto a la cláusula exoneratoria de responsabilidad, señala el profesor Clay que la Corte de Apelaciones la considera no escrita porque permite a la CCI  no ejecutar su obligación esencial de organizar y administrar el arbitraje de tal forma que se logre una arbitraje eficaz, con la celeridad esperada, elaborado conforme a las reglas escogidas y susceptible de recibir ejecución.

       

      En todo caso la Corte considera que no hay culpa de la CCI.

       

      Cordialmente

       

      Juan Pablo Cárdenas

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