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Dia Mundial contra el vih-sida/Estudios sobre sexualidad

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  • Puerto Rico Para Tod@s
    En esta entrega: 1. La vida sigue... 2. A rendir cuentas a los pacientes 3. Estudios sobre la sexualidad ... 1.
    Message 1 of 1 , Dec 1, 2008
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      En esta entrega:

      1. La vida sigue...

      2. A rendir cuentas a los pacientes

      3. Estudios sobre la sexualidad

      ---

      1.

      http://www.elnuevodia.com/diario/noticia/puertoricohoy/noticias/la_vid
      a_sigue.../497974

      La vida sigue...
      Ser paciente de sida o tener VIH no es el fin del mundo para muchos
      boricuas que viven a plenitud.

      Por Ileana Delgado Castro / idelgado@...

      A simple vista, Adalid Castro luce saludable y con mucha vitalidad.
      De mediana estatura, cuerpo fornido y ojos soñadores, el hombre de 42
      años dice que disfruta de la vida como cualquier hijo de vecino. Pero
      hay un detalle en esa aseveración que desea aclarar.

      Castro es paciente de sida, una enfermedad que a él, eso no le ha
      impedido llevar una vida intensa y productiva, tanto en el plano
      personal como en el profesional.

      Pero en el año 2000, cuando supo que se había infectado con el virus,
      su vida cambió drásticamente. También fue el momento en el que asumió
      su responsabilidad. "Le hice saber (a la enfermedad) que no había
      sido invitada a mi cuerpo, le advertí de mi fortaleza, no le di
      muestra alguna de temor", afirma Castro, quien admite que es
      homosexual. Acepta que durante la adolescencia tuvo sus primeras
      experiencia y cuando supo sobre del sida, dice que tenía mucho miedo,
      tanto de la enfermedad como de los que la padecían.

      Pero eso no impidió que "brincara de cama en cama", ignorando
      totalmente la posibilidad de que pudiera ocurrirle. "Me sentía
      invencible y mis amantes tenían buen aspecto, lo cual reforzaba un
      falso sentido de seguridad", confiesa Castro, quien ahora comparte su
      vida con una persona que no está infectada y que lo apoya
      incondicionalmente.

      Vivir con sida no ha sido fácil. Afirma que ha sentido y vivido el
      estigma y el discrimen en muchas ocasiones. Pero eso no lo detendrá
      nunca.

      Precisamente, es su día a día como empleado en el Departamento de
      Salud lo que le ha permitido conocer, de primera mano, la situación
      de los pacientes en Puerto Rico. Una de la que él es una parte igual
      de afectada. De hecho, como trabajador de alcance comunitario, en el
      área de prevención de enfermedades de transmisión sexual
      ETS/VIH/sida, Castro es quien le da el diagnóstico a la persona que
      se hace la prueba. "Yo le doy la consejería antes y después de dar la
      noticia", cuenta Castro, al tiempo que indica que eso le permite dar
      el apoyo necesario y encaminar al paciente para que reciba el
      tratamiento adecuado.

      Precisamente, hoy que se conmemora el Día Mundial de Alerta contra el
      VIH y el sida, Castro está convencido de que todavía falta mucho
      camino por recorrer. Tanto en términos de educación para prevenir la
      enfermedad, como para que ésta no sea motivo de discrimen,
      persecución y estigma.

      Pero también, porque todavía muchos pacientes no tienen acceso a los
      medicamentos más modernos y, por consiguiente, no obtienen un mejor
      tratamiento.

      Ese es el dínamo que mueve su vida en estos momento, dice Castro, a
      pesar de que ha sentido mucha presión para que no haga público lo que
      piensa.

      "Pero eso no va a detener mi defensa en favor de los derechos de los
      pacientes", puntualiza Castro, uno de los fundadores de la Asamblea
      Permanente de Personas Infectadas y Afectadas con VIH/sida (APPIA).

      El virus no discrimina

      A los 24 años y embarazada de ocho meses del hombre con quien se
      había casado hacía dos años, Ivette González se enteró de que se
      había infectado con el virus del VIH. No había sido infiel y jamás
      usó drogas inyectables, dice tajantemente.

      Era el año 1992 y la joven mujer no podía creer que aquello le estaba
      pasando a ella. "A esas alturas ya estábamos tarde (para administrar
      tratamiento preventivo para el bebé). Y aunque nació con los
      anticuerpos, a los seis meses salió negativa al virus", recuerda
      González, quien lo atribuye todo a un "milagro de Dios". Hoy, a los
      40 años, González dice que ha logrado darle otro sentido a su vida. Y
      afirma que, dentro del hecho de vivir con VIH, se considera una mujer
      privilegiada. Especialmente, por su crecimiento como ser humano y por
      el apoyo de sus padres. "La diferencia está en que no es que tenga
      VIH, sino el sentido que eso le ha dado a mi vida. No puedo negar que
      hay miedo y momentos de dudas. Pero cuando llegan, estoy preparada
      para decidir que la vida continúa", agrega la mujer, quien también es
      portavoz de APPIA. Por ahora, está convencida que para estar en
      riesgo, lo único que se necesita es estar activo sexualmente.

      "Tenemos que ver el VIH y el sida como un asunto de salud. De la
      misma forma en que nos hacemos un análisis de sangre para ver cómo
      está la salud, asimismo deberíamos hacernos la prueba del sida",
      aconseja González.

      ---

      2.

      http://www.elnuevodia.com/diario/columna/497899

      01-Diciembre-2008 | Editorial de El Nuevo Día

      A rendir cuentas a los pacientes

      La conmemoración del Día Mundial de Alerta contra el VIH y el sida
      tiene que trascender la formación de un lazo humano para centrarse en
      soluciones a los problemas de disponibilidad y acceso a medicamentos
      que denuncian los pacientes.

      En julio de 2007, dimos nuestro apoyo condicional a una
      reestructuración de los programas del Departamento de Salud para el
      tratamiento de los pacientes de VIH/sida por entender que se trataba
      de una buena receta para resolver las serias deficiencias en los
      servicios a estos enfermos.

      Creíamos entonces, que la asignación de dinero federal y estatal
      ayudaría a garantizar servicios y medicamentos a los pacientes de
      VIH/sida que hasta entonces les habían sido negados o limitados en
      las maltrechas Clínicas de Inmunología de Salud. Además, el plan
      proponía la contratación de un administrador de beneficio de farmacia
      que serviría para apresurar el despacho de medicamentos, que son para
      estos pacientes un asunto de vida o muerte.

      Sin embargo, casi año y medio más tarde, vemos cómo el calvario de
      estos pacientes continúa. Según miembros de la Asamblea Permanente de
      Personas Infectadas y Afectadas con VIH/sida (APPIA) los pacientes
      siguen con los mismos problemas que han tenido por años y que el
      Gobierno no ha solucionado.

      Afirman que los pacientes tienen una lucha diaria para obtener las
      medicinas debido a que Salud no creó la prometida infraestructura
      para mantener una provisión continua. La limitación de los servicios
      a las personas con el virus, según la APPIA, no sólo incluye a
      pacientes del plan de salud público sino también a pacientes privados.

      Ante esta penosa realidad recabamos la necesidad de que hoy, cuando
      se conmemora el Día Mundial de Alerta contra el VIH/sida, el País
      pase revista de las estadísticas, pero también tiene que poner mayor
      énfasis a la implementación de remedios permanentes a los problemas
      que aquejan a los pacientes de este terrible padecimiento.

      Los datos nos dirán, por ejemplo, que Puerto Rico ocupa la cuarta
      posición entre las jurisdicciones estadounidenses en la prevalencia
      del sida. Que desde 1987 hasta el 31 de octubre de 2008, se han
      diagnosticado 40,275 personas con el virus, de las cuales la mitad ha
      muerto. De las 20,000 personas que quedan infectadas, unas 12,000 ya
      tienen sida y los restantes son casos positivos al virus VIH. Que
      anualmente mueren 200 y llegan 500 casos nuevos.

      Pero más allá de las cifras y de la formación de un lazo rojo en los
      terrenos de El Morro, es vital pedir a nuestros gobernantes rendición
      de cuentas por los problemas en los servicios que se ofrecen a las
      personas que viven con este mal.

      Como bien indicó un día como este, hace dos años, el entonces
      secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Kofi A.
      Annan, no sólo debe exigirse responsabilidad a quienes ocupan puestos
      de autoridad, sino también a todos nosotros. "La responsabilidad,
      dijo Annan, "supone, por ejemplo, que los empresarios contribuyan a
      prevenir el VIH en los sitios de trabajo y en las comunidades en
      general y que cuiden de los trabajadores enfermos y sus familias.
      Supone que los trabajadores de la salud, los dirigentes comunitarios
      y los grupos religiosos escuchen y se interesen, sin emitir juicios.
      Exige que cada uno de nosotros ayude a sacar el sida de las sombras y
      a difundir el mensaje de que el silencio equivale a la muerte".

      Es nuestro deber colectivo exigir hoy más protección a todos los
      grupos vulnerables y más solidaridad y trabajo colaborativo con las
      organizaciones de la sociedad civil que son decisivas en la lucha
      contra el VIH/sida.

      ---

      3.

      http://www.primerahora.com/noticia/otras_panorama/noticias/estudios_so
      bre_la_sexualidad/252332

      Estudios sobre la sexualidad

      lunes, 1 de diciembre de 2008
      Mariana Cobián / Primera Hora

      El Centro Latinoamericano de Promoción de la Salud Sexual (CLPSS)
      espera influir en la toma de decisiones sobre la salud sexual en
      Puerto Rico con estudios que llevarán a cabo sobre la población
      puertorriqueña.

      El fin de esta iniciativa es conseguir que se puedan tomar decisiones
      educadas sobre la realidad de las conductas sexuales en la Isla.

      El director del Centro, que trabaja en colaboración con la Escuela de
      Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) de la Universidad
      de Puerto Rico (UPR) y la Universidad de Indiana-Bloomington, Carlos
      E. Rodríguez Díaz, destacó que es importante hablar de la salud
      sexual, no necesariamente de las enfermedades. Al fin y al cabo,
      dijo, lo que vale es que las personas estén saludables.

      "Cuando hablamos de salud, hablan de la salud física y mental. La
      sexual no se ha posicionado en el mismo nivel cuando tiene que ver
      con ambos", recalcó el profesor de Salud Pública del RCM.

      Entre los objetivos está investigar el ámbito de la salud sexual en
      la Isla y ver si los resultados son consistentes con los parámetros
      de las principales entidades de salud pública. Esto para poder ayudar
      en el establecimiento de una política pública adecuada y real.

      El año que viene realizarán varios estudios, como conocer sobre el
      uso de condones entre los hombres puertorriqueños. No solamente si lo
      utilizan, sino también si están usando el tamaño correcto, si les
      gusta o si les molesta, entre otros aspectos.

      También identificarán tiendas de artículos sexuales para verificar el
      conocimiento que tienen los empleados de dichos establecimientos
      sobre la sexualidad humana y la salud sexual.

      "Se toman muchas decisiones de política pública desinformadas en
      cuanto a la salud sexual. Queremos convertir esta investigación en
      información para que los que toman política pública, la tomen
      informada sobre la sexualidad puertorriqueña", dijo Rodríguez Díaz.

      Recomendó desde revisar el currículo de educación sexual en las
      escuelas hasta velar por proyectos de ley, como la controvertible
      Resolución 99, que pretendía elevar a rango constitucional el
      matrimonio entre un hombre y una mujer.

      Indicó que estarán pendientes a la discusión que surja del Código
      Civil, ya que "hay amplia evidencia de salud pública que indica que
      cuando un matrimonio es legalmente reconocido tiene un impacto en la
      salud de las personas, por lo que debe ser un derecho para todos y no
      un privilegio para algunos".

      Mencionó también que se debe ampliar la prueba prematrimonial, ya que
      lo único que mide es la presencia o ausencia de sífilis, que no es la
      enfermedad sexual más común.

      "Por eso hay que tocar el componente de la educación. Ir a los
      legisladores, educarlos sobre la información que está disponible para
      el momento de tomar decisiones. No todo está en la jurisprudencia de
      las leyes", agregó Rodríguez Díaz.
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