Que tal Pablo...
bueno, finalmente llegaste vos y causaste un BUEN revuelo en el avispero!!!
Siempre planteás temas que me interesan, pero en son de brevedad para el resto, trataré de contestar tus dos últimos mensajes en éste, y también a Marta, ya que tiene que ver... e incluso es más conveniente comenzar con ella.
Marta:
Me gusta muchísimo Krishnamurti, pero me pregunto, acaso él no creía que todo
cuanto existe, aún lo más sutil, incluyendo a la energía, tiene distintos grados
de materialidad?
No, en absoluto. Habló de varios "planos" o "dimensiones" de cosas que ni siquiera podemos llamar "energías".
Habló de dimensiones atemporales, de "la suma de toda la energía" de la "Mente Cósmica" y más...
En 1980 incluso llegó a "la Fuente," de la que dijo que ni siquiera en el pensamiento teníamos que confundir con Dios, y de la cual habló muy poco, diciendo claramente, sin embargo, que "nada hay más allá de esto".
La Fuente es el origen de toda la energía del Universo, y - si hemos de creerle, cosa que yo hago instantáneamente - es simplemente el origen de TODO.
Misterio sobre misterio.
Pablo:
Pienso que los seres al nacer pueden (o no), segun su plan
encarnatorio (si es que lo prepararon), usar el beneficio de una
configuracion astrologica, linaje genetico, entorno, etc determinado,
que les ayude a su proposito puntual de aprendizaje.
Según lo anterior, vivimos en un Universo de múltiples dimensiones, donde hay muchos grados de sutileza y clases de energías, incluso dimensiones no energéticas ni temporales, y donde lo material juega un papel MUY SECUNDARIO respecto a lo que pasa en los niveles más sutiles.
Si también hemos de atender a la vida de K, que para mí es parte indisoluble de su enseñanza, veremos que su manifestación física fue planeada durante MILES de años... ¿por quién? Por "algo" que ni siquiera K se sentía en derecho de interrogar, o develar...
Así que estamos inmersos en un gigantesco Plan, dirigido por seres seguramente asombrosos, inimaginables.
Podríamos resumir que "lo sutil rige lo denso" a gran escala.
K mismo dijo que "el futuro parecía estar más o menos predeterminado"
Esto se puede comprobar fácilmente, hasta cierto punto: por ejemplo, podemos predecir con mucha seguridad que durante toda nuestra vida seguiremos rotando alrededor del Sol, salvo OVNI secuestrador.
Sin embargo, mucho menos fácil de predecir sería nuestro próximo movimiento de ojos.
Y esto pasa a toda escala: es fácil predecir dónde estará una galaxia dentro de 1.000.000 de años, pero a nivel cuántico es imposible saber dónde pasará algo en la siguiente millonésima de segundo.
Así que, transpolado a nuestra vida, podemos decir que seguramente a grandes rasgos nuestra vida tiene su rumbo fijo, inevitable; pero aún así, tenemos un grado de "libertad" (entendido como imprevisibilidad) en lo más pequeño.
Una cosa que debemos desterrar es nuestra visión individualista de la vida espiritual.
Es cada vez más evidente que en todos los planos somos PARTE, y no una entidad aislada que toma decisiones fundamentales por sí misma.
Seguramente las entidades nacen bajo cielos que indican su naturaleza, como están apareciendo en las estadísticas astrológicas, y seguramente también, estas configuraciones no sólo actúan durante el nacimiento, sino cotidianamente, como Pablo mismo lo dijo, respecto a la configuración de violencia que aún no terminó:
internamente he notado un aumento de mi grado de
intolerancia en general (si, para mi propio asombro tal cosa siempre
es posible) y con temas que pensandolo mejor, quizas haga algo asi
como unos años que no resurgian... como estar MAS al borde del
delirio, de reventar y de sentirme raro con mi pareja sin ningun
motivo nuevo...
Pero tanto en este caso como en el de "elegir el cielo" bajo el cual nacer, debemos mirar las cosas desde un punto de vista impersonal, y aceptar que en nuestras vidas HAY ALGO que juega un papel mucho más importante que nosotros mismos.
Nosotros podemos elegir con razonable libertad qué cenaremos esta noche, pero de cosas más importantes... mmm... tengo enormes dudas!!!!
He observado a lo largo de mi vida que cuando tomo decisiones desde mis pensamientos, o deseos, o instintos, las cosas simplemente no fluyen: CHOCAN.
Y cuando tomo decisiones o actúo directamente desde ese plano que no es nada de eso, que es vacío observante, las cosas FLUYEN MAGICAMENTE.
Pero ese plano de "observación sin nadie"... precisamente... ¿soy yo? ¿es parte de mí?
¿O no es parte de nada?
¿O todo lo que yo conozco de mí - y que es TAN limitado - está impreso en esa dimensión vacía, y cuando mi pensamiento-emoción lo resiste, me lleva al choque, pero cuando se rinde a este vacío, fluye?
Los dejo con estas preguntas que yo mismo me hago, en esta tarde de vientos fantásticos en San Marcos, con esta liviandad y felicidad tan propias de la primavera, primavera impregnada de la alegría de todas las plantas poniéndose bellísimas para reproducir su belleza atrayendo a las abejas (y no saben como zumban las abejas allí afuera!)
(esta primavera "violenta" me ha puesto medio poeta últimamente... ;)
Abrazos.