Alguien preguntaba un día, Por que creemos en Dios? Es "El" una invención de
nuestra mente preocupada? Es aquel que buscamos en los momentos difíciles, pero
por que en los momentos de alegría no pensamos en El? Por que esta Fe con
dudas? Por que es tan difícil confiar?
Todas estas interrogantes son validas en el proceso de establecer la Fe
racional, la Fe razonada. Es necesario preguntarnos el por que de las cosas y
escrudiñando nuestros mas íntimos pensamientos y sentimientos avanzamos en el
camino del auto conocimiento. Millones de seres se hacen estas preguntas, más
de los que quieren aceptarlo. Los Templos están llenos de almas en duda, la
razón se encuentra huérfana en las actividades religiosas, y la adoración a Dios
se limita a la ejecución de rituales externos, dejando al alma sedienta del
contacto profundo con el Creador.
Esa desconección entre lo religioso y lo espiritual es lo que nos motiva a
verificar la razón de nuestra insatisfacción, llegando a dudar de todo aquello
que se nos ha enseñado e inclusive dudar de la existencia de Dios.
Creemos en Dios por naturaleza propia. Instintivamente el ser está predispuesto
a la idea de un Ser superior, de algo mayor que es responsable de la Creación.
A medida que el Ser se educa y asimila la cultura en la que se desenvuelve, esa
idea innata será modificada, por voluntad propia o por traumas emocionales. Esa
idea innata sobre la existencia de un Ser Supremo, puede ser bloqueada pero no
extinguida, de manera que en momentos de angustia puede presentarse como un
último recurso, después que la esperanza se ha perdido. El resultado de esa
reintegración de la idea de Dios, tendrá o no carácter duradero solo de acuerdo
con el análisis que haga el individuo sobre los resultados obtenidos, puede
inclusive haber olvidado su plegaria o puede asimismo negar el evento en su
totalidad.
Somos seres ingratos, aun con la razón entorpecida por los placeres de la carne
y la astucia de nuestras mentes, por eso no agradecemos. Solo en seres que han
alcanzado un nivel evolutivo superior a nuestro promedio, vemos su
agradecimiento al aire que respiran, a los insectos que comparten su espacio, al
cuerpo físico que le ha permitido experimentar la vida material, a estos los
llamamos Santos, Espíritus Superiores, misioneros.
La confianza es producto de la FE. En nosotros mismos, en lo que creemos. La
Fe en Dios solo es cierta si creemos en Dios, no puede existir uno sin el otro.
La idea de Dios debe ser desarrollada por nosotros mismos, con los elementos de
nuestra experiencia y la voz intima que es nuestra conciencia. De nada sirve
decir que creemos la verdad de otro, debemos hacer esa verdad propia. Verdad es
una palabra que encierra muchas verdades, la Verdad es una sola…. a la vez.
A través del tiempo nuestra verdad se va transformando hasta convertirse en
aquella Verdad que dirige al Universo.
Así entonces, estarán nuestros pensamientos en armonía, compartiremos la Verdad
que es inmutable, pero ya no la llamaremos verdad, ya no diremos tengo la
verdad, sino diremos tengo Amor, la Verdad celeste que crea y une la Creación.
Luis Salazar
Julio 9, 2009